Jesús te abre el firmamento
Jesús se acuesta contigo en el suelo fangoso, con la mano izquierda te abraza, con la derecha y su dedo índice te señala las estrellas :“ renuncia a todo por seguirme.” Sonríes y afirmas con tu cabeza, entonces se abre el universo, sientes el frío perfecto del espacio exterior, ves cada cuerpo celeste y la perfección de lo que Él creó, estar ahí en esa oscuridad y en esa inmensidad al lado de Su dueño, te hace vibrar de la emoción; entonces te señala las estrellas, millones de estrellas; juntos ven pasar una estrella fugaz y Jesús mismo susurra a tu oído:
“ Por tu determinación y velocidad eres esa estrella fugaz ,creado para resplandecer con fuego y tocar a las demás estrellas estáticas y hacerlas moverse y titilar”.
Gracias Jesús , eres real , tu voz sacia e impulsa a amarte, nos sacudes para ver en el rostro del otro tu rostro y nos muestras cuánto anhelas verlo brillar.