El primer amor
En estos días escuché un joven que le decía a una joven: “si te levantas temprano me llamas para no perder tiempo y compartir”.
Ante estas frases de estos dos jóvenes , Dios me enseñó que a menudo, como esposos ,como hijos, como hermanos dejamos perder ese primer amor, se vuelve paisaje ver al otro , no se valora cada minuto que se tiene , no se considera oro cada segundo que pasa, y lo triste es que pasa lo mismo con Dios, debería ser prioridad levantarse temprano para hablarle , no como un rito sin sentido o por disciplina, por cumplir , sino por esa necesidad profunda de amarLE , conocerLE , conversar, charlar, por el hecho de escuchar su voz, preguntarLE : “ Ey ! Qué vamos a hacer hoy ? “
Perdemos ése primer amor que hace vibrar las fibras del corazón con nuestros familiares, con la esposa , el esposo , con las personas en el día a día , lo perdemos con Jesús , ése amor que nos hace sentir que estamos vivos y que mañana no sabemos si tendremos el tiempo o el chance de demostrarlo y disfrutarlo como el más grande regalo de Dios.