Mirado como prisionero
Jesús fue mirado como delincuente, juzgado con ojos de juicio y señalamiento, pero Él confiaba y sabía que eso nos beneficiaría en algún momento, así mismo, Él luego fue exaltado por esto, hoy si nosotros somos señalados y nos miran con reproche por hacer aquello que Dios nos ha pedido, debemos de entender que Jesús mismo recibió esas miradas por nosotros para que nosotros fuéramos libres de juicio.
Lo que Dios te pida hacer está por encima de lo que piense tu propia familia, está por encima de lo que los demás consideren correcto o apropiado, cuando Dios te pide hacer algo, debes correr a hacerlo, las miradas de reproche, de juicio las recibió Jesús por tu libertad, Él fue exaltado por hacer lo que El Padre pedía y así mismo te pasará a tí, Dios mismo mostrará con hechos y evidencias medibles y verificables Su poder y lo que Él puede llegar a hacer.