Lo difícil
Jamás volverás a áquel lugar y es realmente vacío, raro y triste, dice la palabra de Dios: “¿Dónde esta muerte tu aguijón, dónde está sepulcro tu victoria? Las puertas de este mundo se cierran y con certeza Dios abre las puertas y ventanas de su reino para recibir a todos los que hemos pecado y nos hemos arrepentido delante de Él, la muerte nos enseña a valorar más los momentos, las personas, nos enseña a ver las cosas materiales como lo que son, simplemente cosas, nos enseña a ver en el rostro de un amigo, de un compañero, de un alumno ,de un cliente, de un familiar el rostro perfecto de Jesús,la muerte nos enseña lo vacía que es la vida sin Dios, nos abre la necesidad de buscar y conocer más su verdad. La muerte nos da la certeza de anhelar las flores nuevas que Él nos ha preparado y volver a reunirnos todos en la perfecta e infalible eternidad.
Cuando creemos en Dios lo duro, difícil y maluco nos permite verle, conocerle y amarle más.