Una casa blanca

Escrito por Jenny Araque.

Tenemos una casa amplia, grande y hermosa, es la más limpia y la más blanca de todas, su piso es firme y sólido, tiene los adornos de mejor calidad, diseñados por el mejor DISEÑADOR, sus últimos detalles están siendo añadidos porque espera por mí y por vos, no podemos negociarla por nada, ni venderla, ni cambiarla porque pagaron un precio muy alto de esfuerzo arduo, de sangre y dolor, esta casa fue totalmente paga por el Padre, Él lo entregó todo para que pudiéramos tener las llaves y en ella habitar, no se debe un solo peso , está totalmente paga porque Dios no necesitó de nuestro esfuerzo para construirla, la hizo sólo Él con el poder y el amor que lo caracterizan. Estar allí es paz, agradecimiento, amor, plenitud, una sensación de quedarse ahí por siempre y no querer salir jamás, de compartir con los que amamos en armonía y en completa paz y unidad.
Gracias Dios por tu eterna bondad, tu excesiva generosidad y por darnos esa casa blanca y resplandeciente, esa morada eterna que nos espera a los que creemos en ti.

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