Quitarse un peso de encima
Confiar en Dios, hablar con Él, es quitarse un peso de encima, ni tu esposo, ni tus papás, ni tu trabajo, ni tu familia, ni tu propia empresa tiene los recursos de Dios, ninguno de ellos te ama como te ama Dios, entregarle lo que no puedes pagar, lo que te es imposible conseguir, lo que se te dañó, lo que dañaste tú, entregarle lo que quieres, lo que anhelas, lo que necesitas, es una sensación de alivio de descanso y una vez llegan las respuestas, estarás enamorado de Él, completamente enamorado de Él.