Sentarnos a la mesa
Jesús nos ofrece sentarnos a la mesa y comer con Él, por eso tuvo una última cena con sus discípulos porque quería que nos sentaramos a la mesa en la vida con Él, no estaría crucificado, no estaría muerto, estaría en la mesa con nosotros,
Pero en la vida muchas veces optamos por sentarnos en el piso, por cargar el almuercito y sentarnos a comer en el suelo, perdemos los que amamos por no dejarnos moldear nuestra conducta de Él, tomamos lo primero que se atraviese, nos vamos donde todos van, dejamos esfumar las oportunidades y grandes puertas porque la mente se aferra a lo que en nuestras fuerzas podemos hacer, no nos sentamos a la mesa, no aceptamos su invitación, nos quedamos parados mirando porque creemos que la coquita con el almuerzo es mejor que el manjar que ofrece Él. pensamos quizás que no lo merecemos, no le creemos, es lo que nosotros podamos hacer, creemos que murió, y que resucitó, que lindo ! pero como que otra vez se esfumó !
No nos sentamos a la mesa, cuestionamos, somos tercos, razonamos, preferimos no creer, eso es para unos cuantos, preferimos el suelo, nos conformamos, somos temerosos y no creemos que somos dignos de sentarnos con Él, la hemos embarrado mucho, no le creemos la verdad, nuestra mente es igual a la de todos! aquí en el suelo nos queremos quedar!
Sentemonos en la mesa con el Maestro, grandes manjares hay !