Encontrarlo, conocerlo y enamorarnos
Entramos y nos miran de arriba a abajo por como estamos vestidas, según la apariencia somos de otro lugar, tenemos un vestido corto y un vestido de baño por debajo, no podemos avanzar, hay ojos que nos juzgan hoy, mi aún pequeña, dulce y hermosa Lilo me abraza y sostiene mi brazo izquierdo al salir, ¿Qué piensas Jenny de que la casa de tu niñez sea una iglesia y tu cuarto la oficina del predicador?
Jajaja me rio de los alcances de estos niños, luego la abrazo sin que nadie se de cuenta de nuestra pequeña conversación y le digo que es raro, extraño, charro y lindo a la vez, aunque Dios no es religión, debemos buscarlo, encontrarlo, conocerlo y enamorarnos, para después con el tiempo entender que Él no juzga y que no debemos hacerlo nosotros, para evitar en nuestras propias vidas el dolor, aprender algo que la verdad no es tan fácil y es el amor.