¿Cómo te pareció ?
Un día visité Puerto Rico con Juan, alguien nos invitó, ¿cómo te pareció ? Normal ! Igual a todo! Después pedí perdón. Nadie tiene la obligación de darle a uno nada, nadie tiene la obligación de ser bueno con uno, lo hacen por amor. Entendí que cuando hay cosas que sanar en el corazón no se puede apreciar la belleza de lo que hizo Dios, sea excéntrico o sencillo lo nubla la pesadez de tu amargura, la belleza de tu madre viva hoy, la sonrisa de tus sobrinos, la risa de tus hermanos, la brisa, el mar, el sol, lo sencillo, lo inusual, lo barato, lo costoso en todo se puede ver a Dios, cuando mora en tu corazón, todo se vuelve perfección.