Dios de abundancia
La batalla se libra en la mente, Dios no es un Dios de escasez ni miseria, Dios es un Dios de abundancia y eso se deja ver en los peces, en la variedad de árboles, las flores y en todo lo que ha hecho para sus hijos. Miedo a que falte , pensamiento limitado , dificultad para tomar riesgos, comprar o recibir cosas usadas y viejas, buscar lo más barato, esperar a que otros me den, ahorro en forma excesiva, no compartir, hay muchas conductas que no dejan ver la abundancia de Dios, que en vez de ser una bendición son una maldición a nuestras finanzas y limitan ver a Dios y lo que ha preparado para cada uno de sus hijos, nos apartan de sus milagros, de su poder y su generosidad. Merecemos lo bueno, lo abundante y lo perfecto de Dios, pagó un precio en la cruz muy alto por todo lo relacionado con sus hijos, pero nuestra mente debe ser renovada aprendiendo a pensar y a actuar como hijos de un Rey.