Tres años
Llegué a la camilla y habían pasado unos pocos minutos de su partida, es una escena de película vivirla, algo que jamás se borrará , los doctores se hicieron a un lado con cara medio estresada para ver mi reacción, me imagino que no deja de ser impactante cada historia que ven .“No eres católico, no eres protestante, no eres un Dios de muertos, eres un Dios de vivos y le devolverás la vida a mi papá, enviaste a tu hijo a vencer la muerte, quien confía en ti resucitará y a partir de hoy, contigo, mi papá morará, Le entregarás una piedrecita blanca con un nuevo nombre para la eternidad, como dice apocalipsis y yo mi casa con todo, te servirá.”Hoy tres años después leo en Google que el oído es el último sentido que se mantiene funcional en el trance de la muerte y espero que papi haya podido escuchar las mismas palabras que una y cien veces le repetí con absoluta firmeza y seguridad: ¡Jesús nos resucitará! Espero que haya escuchado la certeza en mis palabras mientras entraba a su nuevo hogar.