Compartir con amor

Escrito por Jenny Araque.

Una persona me dijo este finde semana: “Dios ama al dador alegre”. Eso lo sé desde siempre pero cuando esa persona lo dijo, algo en mi corazón saltó. Puedes prosperar abundantemente y tener de sobra para pagar por los demás, pero si no tienes amor nada eres, no podrá nacer en tu corazón dar, porque eso sólo lo produce Dios. Un corazón donde reina el egoísmo, la vanidad. el control, el juicio, la falta de perdón y el “primero yo” no conoce a Dios, no sabe de verdad que es amor, no puede dar frutos, no sabe que es la generosidad, no sabe que es la entrega sin esperar nada a cambio, no conoce la palabra humillación, no sabe que es la soberbia, ni la altivez, no puede dar, no le nace en su corazón. Cuando Dios te da y te prospera es para darlo a los demás, no para mostrarlo y alardear, sino para recordar la escasez que una vez tuviste, Dios la removió de tus manos, para llenar tus bolsillos y compartir con amor. 

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