Hacer vaca
Le pido a Dios por las personas que han tenido que despedir un familiar, especialmente por los niños que no entienden que pasó. Tres años después y aún mi mente y mi corazón extraña mi papá, me gustaba mucho estar cerca a él, una extraña sensación de plenitud y perfección. Por esta semana pienso en que la persona más generosa que he conocido es él, nadie más. Mi papá en todas las etapas de la vida abundantes y no abundantes, quería pagar por todos, todo, odiaba “hacer vaca”y si podía quería todo pagar, ¿una cuota a un familiar? Mi papá no sabía que era eso, se sentía mal. Extraño que él quería siempre y desde siempre, aún en sus últimos días por mí, todo pagar, yo no lo aceptaba, no lo recibía por respeto a su edad y su condición de trabajador incansable, no lo necesitaba tampoco, pero esa faceta de papi, tan única, me hace enamorarme mas de Dios, hace que baile a solas en los supermercados o almacenes con musica de fondo, sin pena a las cámaras o a los trabajadores por sentir su amor, ese recuerdo de papi hace que experimente a Dios así tan botado, tan generoso, sin merecerlo, después de haber pasado por el fuego donde fue molido y quemado el corazón. Dios simplemente nos ama con amor eterno, quiere pagar y comprar, quiere darnos, nos quiere mimar. Dios no “hace vaca” para pagar, sólo da, es el más generoso y su generosidad empieza acá y va hasta la eternidad.