Fidelidad y amor

Escrito por Jenny Araque.

Fundí mis argollas de matrimonio después de 21 años, ya no me servían y permanecían guardadas, sentí algo de nostalgia fundir el oro y hacer unas completamente nuevas, cambiaba su color y su piedra, llevarían grabado el nombre de mi esposo y la fecha, no soy de apegarme a cosas, pero sentí nostalgia de dejarlas ir y transformarlas en unas nuevas, vi la similitud con la vida real, el amor se transforma con los años, se hace más fuerte y más sólido, ya ha sido pulido y ha pasado por el fuego, expuesto a altas temperaturas, ha resistido, ha sido purificado y moldeado, ha sido probado en la salud y en la enfermedad, en la pobreza y en la riqueza, ha sabido ajustarse a la manera de ser del otro amando  todo su ser. Ahora tendré unas nuevas del oro fundido y estas nuevas serán símbolo de lealtad, pertenencia y compromiso, cuando las mire recordaré que Dios nos ha traído hasta aquí, que el amor y todo lo que conlleva amar, va más allá de estar representado en una argolla, ese amor está sellado en las páginas de los libros que escribe para  sus hijos Dios, al hacerlo amo y señor. 

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