Si no hay amor, no hay verdad
Cada que cumplo años me gusta recordar que he aprendido en este caminar, y hoy es un día para escribir más. Lo que es gratis y más sencillo de la vida está la más perfecta riqueza de Dios: las flores, las frutas, las mascotas, el mar. Tus hermanos, tus papás, tu esposo, tus hijos son lo más valioso, lo más lindo no se necesita nada más. Jesús, si le das la vida a temprana a edad, te pone a llorar día tras día, año tras año, década tras década, no solo de lo asombroso que es caminar con Él, sino de dolor por aquel que no ha querido soltar y entregarle todo a este Man. Cuando le conoces, los demás piensan que eres un baboso, presumido y tonto, que eres el más imperfecto de todos, y aciertan! es verdad! Presumes de un amor tan perfecto que empieza acá y empata con la eternidad, no puedes callar de su bondad, has encontrado la manera de hacer lo que te pide y lo que piensen los demás, no te importa, obedeces, ves la recompensa y ya. Los corazones humildes sabrán escuchar. Estoy en la etapa más importante de mi vida, de la que me ha dado ejemplo mami y me ha costado mucho, mucho pero es mi anhelo más profundo, mi necesidad: Ser capaz de amar sin medidas a aquel que me desespera por su altivez y soberbia, por su abuso a la mamá y al papá, aquel que persigue el dinero a toda costa sin saber que Jesús lo tiene y lo estira en su mano para poderlo agarrar, aquel que canta lo que no debe cantar y arrastra masas al deterioro emocional,aquel a quien le hemos compartido mil veces que ese camino no es y aún lo toma y mira por encima del hombro y abre los ojos y cree que está en lo cierto pero sus ideas lo estancan y no lo dejan avanzar. Aquel que aún después de lo que vimos en años pasados, aún confía en las entidades bancarias y de salud como si fueran Dios. Amor por aquel a quien Dios le ha dado todo y cree que es Él y sus capacidades y olvida su bondad. Amor por aquel que es egoísta con lo que tiene ,amor por aquel que en su lenguaje se ve a leguas el afán por lo material. Amor por aquel a quien le contamos de Dios y se ríe y refuta y es terco no escucha, ni quiere aplicar. Amor por aquel a quien señalo en silencio, creyéndome que puedo juzgar y señalar con el dedo sabiendo que me van a juzgar a mi, es por amar. Y que cuando señalo, quizás mucho o poco de eso que señalo tengo yo y no lo sé identificar. Me justifico en la impotencia de ver a los demás en sus penas que se reflejan en sus miradas o que me las cuenta Dios y me da estrés que no reciban la verdad. Espero que a partir de este cumple, lo pueda lograr, pues es por lo que me van a medir y de lo que Dios y yo tenemos mucho, mucho pero mucho que conversar. Si no hay amor. No hay verdad!