Los regalos de Dios son diferentes
Pueden darte regalos que te sorprendan por su valor, porque realmente los necesitabas, porque no habías podido comprarlos con tus recursos, porque te sentiste querido y amado, esos regalos pueden hacerte sentir algo lindo en el corazón.
¿Pero, y los regalos de Dios?
Los regalos de Dios, jamás los hubieses podido conseguir en tus fuerzas.
No hablo de regalos espirituales sino materiales.
Llegan en el momento preciso.
Llenan cada fibra de tu corazón.
Nadie te los puede robar.
No dan cansancio, ni aflicción.
Algunos pueden no parecer perfectos ante los demás, pero para ti lo son, porque vienen a cumplir un propósito en tu vida, que impactará a los demás, ya que tienen la propiedad de dejar ver la perfección de su amor y la magnitud de su poder.
Los regalos de Dios, son diferentes a los demás, dan llenura, plenitud, descanso, alivio a tu alma.
Tienen el poder de enamorarte.
Tienen el poder de despertarte en la madrugada con el corazón a mil.
Tienen la capacidad de permitirte sentir el mayor asombro jamás experimentado.
Pueden sacarte de un sistema, de un molde en el que no encajas, porque no eres para eso.
No los escogiste tú, estaban escondidos en tu corazón y fue Dios quien los vio y aunque son materiales y se puede tocar, te hacen estremecer de ver cuan tangible es Dios para cada día amarle y verle.
Van subiendo de tamaño en tu vida, porque Él dijo que cumpliría los anhelos de tu corazón, que vivirías de victoria en victoria y que si buscabas su reino y su justicia, todo caería como añadidura del cielo, que cosas que ojo no vio, ni oído escucho son las que Él tiene preparadas para quienes lo aman.
Tienen la capacidad de hacerte bailar a solas y en lugares públicos.
“ wow ! Este man es real, Jesús está vivo y la palabra “ perfecto “ no le encaja en la descripción de su amor para sus hijos, los que de verdad le siguen.
Los regalos de Dios tienen el propósito terrenal de motivar al otro, de abrirle los ojos y de glorificar el nombre de Jesús quien ganó cada uno de esos regalos con un propósito ETERNO.