Exactitud y precisión

Escrito por Jenny Araque.

Nunca cuestiones a alguien que te enseña de Dios, agacha la cabeza con humildad para ver si puedes conocer la grandeza de Dios. 

Pablo: determinación, perseverancia y disposición.

David: confianza y fe.

Salomón: discernimiento, reflexión y búsqueda de la verdad.

María: obediencia, sumisión, confianza y servicio.

Samuel: fidelidad, integridad y justicia.

Isaías: valentía, determinación, visión y perspectiva.

Abraham: paciencia y perseverancia.

Si lees con cuidado cada una de estas cualidades, Dios te dirá si debes renunciar a tu trabajo para conocer de cerca la verdadera prosperidad, te harás amigo de la libertad y la abundancia.

Si te echan de un país que te desprecia y decides no volver y confiar, conocerás el plan.

Si sueltas esa persona que no te ama, conocerás de cerca la plenitud de sentirse amado y amar.

Si te dejas en sus manos, sin temor, con confianza, cumplirás el propósito y el sueño de  Dios para ti.

Si determinas buscarle, te harás amigo íntimo de la verdad.

Si renuncias a todo por seguirle, experimentarás su paz.

Si sueltas religiones, dejas la indiferencia, la mediocridad, la distracción, las ideas de un sistema, le verás.

Si escuchas su voz y te ordena que hagas algo, vivirás en la precisión y exactitud, le conocerás cara a cara.

Si eres fiel, valiente, obediente, si determinas en tu corazón saber esperar el plan y servir con todo el amor a los demás, verás a Dios moverse tanto en tu vida que se mezclará el gozo de la perfección de su amor, con la frustración de no haberle buscado con más fuerza antes. 

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