Escribirle a Dios
Lo mejor de escribirle a Dios es que después, cuando Él haya respondido a lo que escribiste, podrás leer y entonces la sensación de leerte a ti mismo es fenomenal, es de lo mejor que hay, porque te darás cuenta de que aunque nadie crea, tú eres testigo fiel de Sus respuestas, tú tomarás tus escritos y recordarás Su grandeza, tú te levantarás de nuevo a creerle por más, tú sostendrás tus escritos en tus brazos, los acercarás a tu pecho y llorarás porque tienes en tus manos una historia de amor entre el hombre que todos mencionan pero pocos conocen de cerca, tienes en tus manos Sus respuestas, Su consuelo, Sus promesas cumplidas,Su verdad, Su exhortación, Su provisión, Su amor.
Escribir a Dios todo lo que esté en tu corazón.