Dios elige por mí
Cuando soy yo quien elige una carrera, estoy destinado a firmar un contrato con la esclavitud, cuando soy yo quien elige una pareja estoy condenado al fracaso y al error, cuando soy yo quien elige un país para vivir estoy condenado al rechazo y al no desarrollo del plan que Dios soñó para mí.
¡No soy yo quien debe elegir, es Dios quien elige por mi!
Y es ahí cuando todo toma el rumbo que debe ser: el camino de la perfección y la plenitud.
¡Dios elige por mí !