Orden
En una relación sexual te haces uno solo con esa persona, la cual puede transmitirte características propias de su cuerpo, su mente sus emociones, su voluntad, su alma y su espíritu mismo.
Es un engaño ver el sexo por fuera del matrimonio como algo normal, pero lo triste es ver como con eso mismo se daña todo el plan de Dios para la vida de cada persona. Unos minutos de encuentro íntimo bastan para arruinar la vida.
Dios ha establecido para el hombre un diseño perfecto, pero abrir esta puerta del sexo con quien no debe ser, distorsiona el plan, se pierde la pareja que Dios había soñado para ti, se enreda tu vida financiera, física, emocional y espiritual. Al hacerte uno con una persona sin el orden de Dios te pierdes de lo que Dios tenía trazado para ti y se vuelve desorden, caos, la soledad entra, toca la puerta y muchas veces se queda para morar.
Sin mencionar la enfermedad, la muerte misma como te pueden visitar. Existen más de 622 millones de hogares monoparentales, millones de divorcios por infidelidad, no existe la cifra mundial de personas solas, solteras o separadas pero son millones esperando una pareja en la cotidianidad, una compañía, un abrazo y una mano sosteniendo en la dificultad. Y todo esto pude evitarse si uno sabe esperar y confíar en que Dios tiene un plan.
Nuestros hijos pueden pagar las consecuencias en un futuro cercano y también lejano, llegan las facturas del error y hay que pagar. Personas tristes, afligidas o angustiadas porque un momento de pasión puede robarte todo el plan.
Dios me ha hablado toda la semana de este tema y como duele no experimentar la plenitud que Él anheló, lo que Él soñó, Él estableció un tipo de familia específico basado en el orden, porque eso es Él, orden, presencia y estabilidad.
Este tema no es para hablarles únicamente a nuestros hijos, a nuestros jóvenes, sino a todos los que creen que es sólo una relación sexual, es algo que uno no necesita creer o no, sólo escrito está y la vida misma lo deja ver con claridad, los frutos del desorden sexual, se tiran el plan. No esperamos a que sea tarde para hablar del tema, no esperemos las consecuencias que a veces no vemos o simplemente decidimos ignorar. Dios siempre ha trazado un plan!