Las matemáticas de Dios
Hace 15 días sentí en mi corazón que Dios me dijo : “empaca un libro en tu bolso “. Identifiqué su voz y le dije : “ no me cabe en ese bolso tan pequeño y no quiero estar por ahí en el mall encontrándome con gente y vendiendo libros y menos tu mensaje que no tiene precio , pues ya pagaste por Él un precio muy alto en la Cruz , tampoco quiero regalar todos mis libros porque estos libros cuestan y después no los leen y no los valoran.” Juanita me dice mamá asómate al balcón hay un niño como de 8 años en la calle parece venezolano y le está cantando a Dios con un micrófono bajo la lluvia “ .Cuando salí supe en mi corazón que el libro era para ese niño , “ ¿pero cómo Dios, para que un niño de ocho años mi libro ? “ En fin ! Esta vez obedecí le di un dinero que Dios me pidió , mentiras le di menos , y el libro 1 que escribí. El Niño miró a su mamá feliz con el libro y los billetes como si yo le hubiera dado un play station o un Xbox , su rostro se grabó en mi mente y entonces no pude parar de llorar, hace rato no lloraba tanto por el dolor de los que no están en su patria, el dolor de un niño cantando bajo la lluvia para comer con su familia , el dolor de lo que hoy vivimos , el dolor de tantos que no escuchan a Dios , la frustración de mi atrevimiento con Dios , mi desobediencia ,mi miseria ,mi egoísmo, lloré sin parar, pero entonces de nuevo Dios salió a mi encuentro y me explicó: Ese día por la tarde Dios me dio sin pedirla, sin quererla, sin necesitarla, sin buscarla una nevera nueva de 8 millones de pesos solo por explicarme que la matemática nuestra no es la matemática de Él , yo puedo dar algo que cuesta dinero , pero si lo doy por obediencia y amor en las manos de Jesús esa operación matemática no tendrá lógica , no podrá explicarse jamás , no tiene que ver con axiomas , ni razonamiento lógico, en las manos del Maestro todo se multiplica, yo no puedo ver los dos libros que escribí como un negocio porque Él su mensaje le costó la sangre derramada de su hijo , le costó despreció , insultos , una lanza en su costado y la muerte de Jesús siendo inocente . Dios me ratificó que jamás predicar podrá ser visto como un negocio y que Él sopesa cada corazón .Jeremías 33:3 Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces.