Tú lo hiciste

Tú lo hiciste

La o el consentido de Dios

El o la consentida de Dios

Nadie puede encasillar a Dios y decir sí o no… 

El o la consentida de Dios:

. Lo acepta en el corazón entre más temprano mejor.

. No espera nada de nada de nadie .

. Espera todo de Él.

. Ha probado lo mejor y aun así sabe que sólo lo llena Él.

. Es conchudo, recostado, atrevido en su relación con Él.

. Ha aprendido a escuchar su voz y al obedecer recibe lo sobrenatural de Él.

. Eso sobrenatural se le vuelve natural.

. Sabe que sabe, que sabe que así no lo merezca aparecerá ante una necesidad Él.

. En momentos de desolación, angustia, obra y soledad lo ha llamado a Él. 

. Su corazón arde de amor por Él.

. No pide a nadie, no insinúa a nadie lo que quiere.

. Se manda la mano al bolsillo para honrar a los demás con lo que tiene sin temor ni egoísmo.

. Agacha la cabeza en silencio y sabe que su puesto es atrás, pero de una lo mueve, adelante lo sienta Él.

. Cae de rodillas en el baño, desnudo como vino al mundo y le dice que no puede vivir una vida sin Él.

. Agradece las cosas simples, las grandes y hace una lista enorme de lo que ha hecho, lo que hace y lo que hará Él.

.Sufre en silencio el peso del dolor del otro y siente que no merece más de Él.

. No cuenta todo lo que le pasa por cuidar el corazón del otro, jamás entendería lo que es una relación muy íntima con el que Es.

. A veces cuenta algunas cosas, sufre el peso del juicio, la burla, el cuestionamiento de los que no entienden que es amarle se verdad a Él.

El o la consentida De Dios ha entendido que no es una religión, ni un grupo, ni un libro, ni una charla, es renunciar a todo por Él.

Ha entrado por la puerta grande y se ha sentado a la mesa con Dios.

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